ACOBAMBINOS EN LA GUERRA DEL PACIFICO
Por: Rolando Ortega Peréz
Y ¿qué
ganaron al final de la guerra estos patriotas? Solamente olvido e ingratitud,
tuvieron que volver a su pobreza cotidiana a la explotación salvaje por parte
de los gamonales. Por ejemplo el sargento Ignacio Ortega, como lo contaba con
tristeza su nieto Benjamín Ortega
Berrocal y como lo cuenta su bisnieto Juan Ortega Vicuña, logró sobrevivir a toda la guerra pero
regresó muy enfermo contagiado con
fiebre amarilla durante la campaña militar, murió en 1884 a falta de
tratamiento y en el abandono completo. El gobierno le visitó, a través de un funcionario, solamente para confiscarle su fusil, el arma que se había convertido en
su “querida compañera de tantas vicisitudes y batallas”, lo único que había
recibido del Estado, a la cual entregó antes de morir con lágrimas en los ojos
y consumido por la fiebre.
Lo que recibió como premio por derramar su
sangre fue la amarga traición por el caudillo Cáceres que ordenó en Huancayo el
fusilamiento de los líderes campesinos como al líder huantino Tomás Laymes y
otros(tal vez algunos acobambinos entre ellos). También en el colmo del antipatriotismo
de los caudillos tuvo que soportar los tributos que impusieron para la
reconstrucción de la república que no le pertenecía.
La guerra con Chile fue la etapa más negra de
nuestra historia, pero de las nubes más negras fluyen las lluvias más
cristalinas. La parte diáfana de este periodo lo pusieron nuestros patriotas
andinos organizados en milicias o montoneras.
El presente relato “ACOBAMBINOS EN LA GUERRA DEL PACÍFICO”, es un homenaje a
los acobambinos que lucharon en la guerra con Chile defendiendo una patria que
siempre les trató mal, es recordar a los héroes que murieron por las balas enemigas,
por la traición de las clases dominantes peruanas, por el hambre provocado por un gobierno cleptocrático-discriminador y el
olvido por las futuras generaciones.
Los chilenos llegaron a Acobamba en el mes de
setiembre de 1883, avanzaron por
Ccellccaya bajando por el ancho camino, quemando las casas cuyos techos eran de
ichu, venían un total de 1500 chilenos dirigido por el coronel Martiniano
Urriola, traían seis cañones y caballería.
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| Nieto del Sargento Ignacio Ortega (Benjamin Ortega y Esposa Maria Vicuña e hijos) |
Un puñado de valerosos patriotas, alentados por un tambor y una
cornetilla, dirigidos por Ignacio Ortega, sargento del ejército peruano,
sobreviviente de las desafortunadas campañas del sur, enfrentaron a los chilenos
en Cóndor Era, ubicado en el actual barrio Número Ocho, el enfrentamiento fue
rápido debido a la superioridad chilena, nuestros valerosos defensores de
Acobamba tuvieron que huir obligados por la caída de ocho guerreros. Los
sobrevivientes se retiraron por Pillcosay y Común Era hacia las quebradas de
Chupa, en donde escondieron sus pocas
armas y pertrechos y luego se
ingeniaron para infiltrarse en el
ejército chileno que había acampado en la Iglesia de Santos.
Con el propósito de averiguar los planes del
enemigo, la cantidad de pertrechos y soldados que tenían, estos valientes
acobambinos se ofrecieron servir de rancheros a los chilenos, esta actividad lo
hicieron por seis días, al término de los cuales y habiendo cumplido su
objetivo huyeron para reagruparse y mantener la defensa.
Al transcurrir siete días los chilenos partieron rumbo a
Huanta y nuestros valientes acobambinos
los persiguieron, hostigándoles en Común Era, Antacancha, Omaconga y en Marcas,
con ataques repentinos y usando la estrategia de milicias. La expedición
chilena de Urriola llegó al puente Huarpa el 26
de septiembre de 1883 enfrentando la feroz resistencia de los huantinos.
Cuando estos valientes guerreros regresaron a
la amada patria chica, cansados, sedientos
y casi descalzos, las “personas distinguidas” de Acobamba, es decir hacendados
y latifundistas, les recibieron con enorme ingratitud y deslealtad, no les
brindaron ni un vaso de agua, y es más querían ajusticiarlos acusándolos de
haber colaborado con los chilenos.
Pero ellos no se amilanaron y después de unos
días de descanso partieron para unirse al ejército de Andrés Avelino Cáceres.
Patria es lugar donde nacemos vivimos y nos
brinda sus recursos para desarrollarnos como seres humanos, nuestra patria
chica fue es y será Acobamba. Pero ¿qué le dio al humilde luchador acobambino de
entonces? sufrimiento hambre y cruel explotación en las haciendas y fundos,
terminado la guerra el valiente montonero regresó a ser explotado en las
haciendas, a ser olvidado por la
cleptocracia reinante desde entonces hasta hoy.
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| Juan Ortega Vicuña Bisnieto del Sargento Ignacio Ortega |
La participación del montonero acobambino es
ejemplo del verdadero y puro patriotismo porque luchó por el Perú sin defender
intereses mezquinos y sin pedir nada a cambio, pero los héroes que abundan en
nuestros libros de historia y la clase dominante de entonces actuaron por
defender sus intereses de clase, de manera muy interesada y no demostraron ni
una pisca de patriotismo, cuando la historia les exigía ser los líderes en todo
el proceso de la guerra, ellos jamás cumplieron ese rol y deber histórico que
le debían al Perú por tantos años de haber disfrutado hasta la saciedad de sus
recursos.
(Fuentes orales: Sr. Benjamín Ortega
Berrocal, nacido el 31 de marzo de 1883, fallecido en el año 1987), nieto del
sargento Ignacio Ortega. Sr: Juan Ortega Vicuña, nacido el 19 de agosto de
1942, bisnieto del sargento Ignacio Ortega.)

